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TABLA
DE CONTENIDO
INTRODUCCION
1. Dimensión de
la problemática
2. Marco de política
macroeconómica y sectorial
2.1
Desarrollo rural
2.2
La Reforma Agraria : Instrumento para la Paz
2.3
Estrategias para abordar la Reforma Agraria Integral
3.
Dimensionamiento y financiación de la Reforma Agraria.
INTRODUCCION
La
estrategia planteada para la reforma del sector rural,
no puede estar fundamentada únicamente sobre la base
de los pactos productivos sociales, se requiere que
medie una clara posición del estado frente a la concepción
que se debe tener en un contexto de globalización
de la economía, que exige lineamientos muy claros
frente al papel que debe jugar el sector rural en
este ámbito. En este contexto, los procesos de concertación,
planificación y negociación deben tener como escenario
lo local, pero propiciando que las alternativas que
se propongan aún que se desarrollen tengan un impacto
significativo en el incremento del ingreso, la participación
en el producto interno bruto, convirtiéndose en soluciones
parciales y limitadas, al estar enmarcadas en direccionamientos
de política macroeconómicas y sectoriales.
En
las actuales circunstancias es incontrovertible la
necesidad de consolidar el proceso de Reforma Agraria
Integral, sobre el que existe consenso a nivel de
todos los actores sociales que en él intervienen y
que ameritan el diseño de políticas económicas con
alto contenido social, que contribuyan a detener el
deterioro de las ya precarias condiciones de vida
de la población campesina, además, elemento esencial
para el logro de la paz que el país demanda y que
impone la necesidad de atender con prioridad el desarrollo
rural.
La
Reforma Agraria Integral la concibo, como una estrategia
que supera la simple redistribución de tierras. Es
decir; que se garantice el desarrollo de proyectos
productivos, económica, social y ambientalmente sostenibles,
en el marco de la equidad, que permitan la redistribución
de los factores productivos.
En
consecuencia, he propuesto que el subsidio, hoy solo
referido a la tierra sea extensivo al proyecto productivo,
asegurando los componentes básicos para el desarrollo
del mismo, como son: la adecuación intrapredial, la
comercialización, la capacitación y asesoría en gestión
empresarial y la asistencia técnica, entre otros.
Aspecto que permitirá beneficiar no solo a campesinos
que accedan por primera vez a la propiedad de la tierra
sino también a pequeños propietarios que requieren
acciones de desarrollo rural para articularse a procesos
productivos, lo cual sin lugar a dudas se constituye
en elemento fundamental para la reactivación del sector
rural.
Un
aspecto importante es el referido a la financiación
del sector y en particular para la Reforma Agraria,
proponiendo para esta, la creación de un Fondo Autónomo
de Crédito en condiciones que consulten las particularidades
del proceso y al cual se acceda sin limitaciones que
actualmente el sistema financiero está imponiendo,
garantizando así la premisa económica, que el crédito
debe ser oportuno y suficiente.
- DIMENSION
DE LA PROBLEMÁTICA
La
ausencia de una política agraria de largo plazo,
que supere los aspectos couyunturales, la poca y
débil participación de la comunidad rural, así como
la falta de articulación institucional, son algunos
de los factores que han incidido para que las acciones
orientadas hacia lo rural no hayan tenido un impacto
significativo en la reducción de los índices de
pobreza, ampliándose aún más la brecha campo-ciudad.
El reciente estudio de la misión rural afirma que
8.1 millones de habitantes rurales, que representan
el 68.9 % de dicha población, están por debajo de
la línea de pobreza, de los cuales 4.4 millones
se ubican en la indigencia.
La
violencia se ha ensañado con mayor crueldad en el
campo, acarreando pérdida de vidas humanas, deteriorando
los valores de la sociedad, apareciendo la impunidad
y la deslegitimidad de las instituciones del Estado.
En
la presente década la tasa de crecimiento del sector
ha sido del 2%, con tasas negativas de –1.2% y –0.4%
en 1996 y 1997. Es importante anotar que los productos
básicos de la dieta alimenticia colombiana han disminuido
significativamente su producción, incidiendo en
la seguridad alimentaria, generando una marcada
dependencia del mercado externo, en contraposici¿ón
a lo planteado recientemente en las naciones Unidas
y plasmado en la agenda 21, donde se define la necesidad
de aumentar la producción de alimentos de manera
sostenible.
Por
otra parte, al analizar la evolución de la distribución
de la propiedad rural entre 1990 y 1996, se encuentra
que el área catastrada se incrementó considerablemente
al pasar de 46.1 millones de hectáreas a 72.6 millones
(66.1%), mientras que el número de propietarios
pasó de 3.0 millones a 3.3 millones (9%) y que en
este escenario sigue manteniéndose la tendencia
concentradora de la estructura de la propiedad rural
colombiana. En efecto, en 1996 el 66.8% del total
de propietarios poseían el 3% del área en predios
menores de 5 hectáreas, mientras que en predios
de más de 500 hectáreas se concentra el 60.5% del
área, con apenas el 0.4% de los propietarios.
La
inequitativa distribución de los factores de una
parte por la producción en particular la tierra
han agudizado los conflictos, manifestada en la
acción del narcotráfico mediante la compra de tierras
en 409 municipios, que representa el 39.4% del total
de municipios del país y de otra por la ampliación
del radio de acción de la guerrilla y de los grupos
paramilitares a casi todo el territorio nacional.
Es así como en 1985 se registraba la presencia guerrillera
en 173 municipios y en 1994 esta cifra creció a
569, año en que se detectaron 134 municipios con
cultivos ilícitos.
La
presión por la tierra se expresa en la demanda de
cerca de 1 millón de familias campesinas que buscan
el acceso a la propiedad de la tierra y cuya problemática
deberá ser abordada en un horizonte de 12 años,
obedeciendo a la temporalidad que la Ley 160 de
1994 le fijó a la Reforma Agraria.
- MARCO
DE POLITICA MACROECONOMICA Y SECTORIAL.
La
crisis del sector agropecuario se evidencia entonces
en la reducción del área cultivada, como resultado
del incremento de las importaciones de productos
agropecuarios, que incidieron en la rentabilidad
y por ende en la generación de empleo. Esto complementado
con unas condiciones macroeconómicas adversas referidas
principalmente a las tasas de interés y de cambio,
el rezago tecnológico, el debilitamiento del régimen
de apoyo e incentivos, difícil acceso al crédito,
con serias dificultades de riesgo, intermediación,
garantías, intereses y plazos adecuados, la asignación
residual de la inversión pública al sector, así
como, la baja eficiencia y efectividad de la estructura
institucional.
Sin
lugar a dudas este panorama incide en el deterioro
de las condiciones socioeconómicas de la población
rural, retroceso en términos de equidad, agravado
por las pocas posibilidades de acceso a servicios
básicos como salud, y educación.
A
pesar de la crisis debe reconocerse en el sector,
la capacidad para contribuir al crecimiento global
de la economía, a la disminución de lo niveles de
pobreza, a la generación de empleo y su versatilidad
en la generación de procesos de transformación con
su correspondiente agregación de valor, así como
el soporte fundamental de las políticas de seguridad
alimentaria.
De
otra parte, existe consenso en el país sobre la
necesidad de recuperar el sector rural como una
contribución al proceso de paz, en razón de que,
por su abandono y depresión a que se ha estado sometido
durante décadas, por la sociedad colombiana y el
Estado, lo convirtieron en escenario principal de
los conflictos armados. La esperada reactivación
debe fundamentarse sobre el desarrollo empresarial
que articule los esfuerzos de la agroindustria,
la industria y los grandes propietarios de tierra
con los de los pequeños productores propietarios
o no de tierras, debidamente articulados con la
política del sector.
Este
interés se expresa hoy en el Plan de Desarrollo
"Cambio para construir la paz", cuando
identifica acciones orientadas a promover el desarrollo
del sector agropecuario tendientes a resolver las
contradicciones y diferencias que allí se presentan.
En ese contexto, considera importante la promoción
de procesos productivos participativos y alianzas
estratégicas, que permitan asegurar la sostenibilidad
del desarrollo rural.
2.1.
Desarrollo Rural
El
Desarrollo Rural debe considerarse como un proceso
estado por la comunidad al interior de la región
que propende por el mejoramiento de las condiciones
de vida de la sociedad rural, los niveles de participación
tanto en las decisiones como en los beneficios
económicos, sociales y políticos. Presupone la
redistribución de los activos sociales, por lo
que debe enmarcarse en un contexto que aborde
no solo los aspectos relacionados con lo agropecuario
y sectorial, sino también con factores macroeconómicos
que aporten al crecimiento global de la economía
con equidad y por supuesto con consideraciones
de sostenibilidad ambiental entendiendo que se
debe actuar dentro del marco de conflictividad
generalizado que hoy afecta a las sociedades rurales.
Esta
concepción demanda que, el Estado, el sector empresarial
y la sociedad rural, se comprometan en la reconstrucción
del tejido social en lo económico, lo político,
lo cultural, que les permita interactuar armónicamente
en la identificación de la problemática, en la
proyección de las soluciones y en el disfrute
equitativo de los beneficios del desarrollo.
Es
dentro de este contexto que la Reforma Agraria
Integral se constituye en estrategia que permite
la democratización de los activos productivos
mediante la conformación de Empresas Básicas Agropecuarias,
enmarcadas en las prioridades de desarrollo regional
y local, que den acceso a los campesinos a la
tierra y paralelamente general empleo, contribuir
a incrementar la productividad agropecuaria, promover
procesos de transformación de productos primarios
y mejorar, en términos generales las condiciones
de vida del conglomerado rural.
2.2.
La Reforma Agraria: instrumento para la paz
La
Reforma Agraria debe considerarse como una política
de Estado, que garantice su continuidad en el
tiempo, que no se sujete a las coyunturas del
conflicto armado y la negociación, sino que trascienda
de manera que permita avanzar en la generación
de condiciones más favorables, como la transformación
de la estructura social agraria, con visión empresarial
y la modernización del sector rural, dentro de
la heterogeneidad estructural del agro. Concebida
así es elemento fundamental para que en área rural
se alcance en primera instancia la paz y la reconciliación
Nacional.
Este
enunciado de política implica:
El
compromiso con el proceso de todos los estamentos
de la sociedad, gremios de la producción, organizaciones
sociales, grandes, medianos y pequeños productores,
inversionistas, industriales, generadores de tecnología,
sociedad civil rural, representantes del gobierno
y de los insurgentes.
Un
proceso de planeación participativa, donde mediante
la concertación y negociación, se definan las
prioridades y acciones a seguir, así como las
iniciativas y capacidad productiva para lograr
la verdadera transformación rural, en el ámbito
municipal y regional, y un permanente seguimiento
y control a través de la veeduría ciudadana.
Considerar
las particularidades del país, en cuanto diversidad
geográfica, las características del conflicto,
el nivel de desarrollo de las regiones, etc.,
para focalizar el proceso reformista en polos
de desarrollo, sustentado proyectos productivos
integrales, en alianza con el sector privado y
con el apoyo facilitador de las entidades del
Estado, enmarcados en el contexto nacional.
El
proceso de reforma agraria se constituye así,
en factor fundamental para adelantar el ordenamiento
social de la propiedad, propiciar zonas neutrales
y prevenir la extensión de los conflictos sociales
a otras regiones del país.
El
ordenamiento social de la propiedad que debe conducir
a una adecuada distribución de la población en
las áreas incorporadas a la frontera agropecuaria,
en concordancia con el uso de las tierras, la
infraestructura física y social existente y la
recuperación de ecosistemas frágiles. De otra
manera, la redistribución de tierras permite la
consolidación de los territorios, el uso óptimo
de los factores productivos disponibles, la conservación
de los recursos naturales y de la biodiversidad
afectada por los procesos de colonización.
Propiciar
zonas neutrales. La reforma agraria debe tener
la capacidad de promover espacios de convivencia
para el desarrollo rural integral y de otra parte,
propiciar el retorno o reubicación de las familias
desplazadas por el conflicto armado, mediante
el diseño de propuestas intermedias, que alivien
el sufrimiento de la población civil y eviten
la depresión económica y social de importantes
regiones del país. Dichas alternativas tendrán
como propósito la construcción de espacios concertados
para ir desactivando el conflicto regionalmente,
ordenar las políticas de inversión estatal e ir
creando el clima para las inversiones y la iniciativa
empresarial.
La
única posibilidad que tiene una estrategia de
desarrollo empresarial en el campo, en las actuales
condiciones de confrontación, es mediante la búsqueda
de consensos políticos conducentes a la definición
de zonas neutrales, donde el desarrollo de la
actividad económica, esté acompañada de ajustes
políticos y sociales en la región.
Prevenir
la extensión de los conflictos sociales a otras
regiones del país, asegurando la coherencia en
los programas de redistribución del ingreso y
el acceso a los servicios básicos con el desarrollo
productivo, integrando los procesos de modernización,
reconversión y reasignación de activos productivos.
Las estrategias estarán acordes a las particularidades
regionales, e involucrarán el desarrollo de proyectos
agroindustriales competitivos en la economía global
y con un componente de agricultura que garantice
la seguridad alimentaria y el mejoramiento de
las condiciones de vida de la población.
2.3
Estrategias para abordar la Reforma Agraria Integral
|
ESTRATEGIAS
|
ACCIONES
|
IMPACTOS
|
| Planeación,
concertación y regionalización de la Reforma
Agraria, debidamente articulada con los planes
de desarrollo Nacional y Departamental. |
 |
Promoción
y apoyo a las instancias de concertación
y planeación departamentales y municipales. |
 |
Apoyar
la elaboración de programas de Reforma
Agraria concertados en los CMDR. |
 |
Orientar
los recursos de inversión de conformidad
con los planes establecidos.
|
|
 |
Una
Reforma Agraria Integral concertada
y planificada desde la regional. |
 |
Desarrollo
ordenado y de impacto con el compromiso
de todos los estamentos.
|
|
 |
Ordenamiento
social de la propiedad |
|
|
|
| Determinar
el cierre de la frontera agropecuaria. |
 |
En
Amazonía, Orinoquía, Putumayo y Chocó |
 |
Reubicar
los núcleos poblacionales asentados
en ecosistemas frágiles.
|
|
 |
Delimitación
de zonas de amortiguamiento de parques,
reservas naturales, petrolíferas y aptas
para la actividad agropecuaria.
|
|
| Abordar
la dotación de tierras a las comunidades indígenas
de conformidad con el plan estratégico definido
por la Comisión de Territorialidad Indígena |
 |
Adelantar
los estudios socioeconómicos definiendo
con prioridad, las necesidades, netas
físicas e inversión. |
 |
Adelantar
la negociación de tierras y mejoras
de acuerdo a los estudios socioeconómicos
y las prioridades fijadas por la Comisión
Nacional de Territorialidad Indígena. |
 |
Difundir
y divulgar la delimitación de tierras
a las comunidades indígenas.
|
|
 |
Contribuir
a la paz social, solucionando los conflictos
entre colonos e indígenas. |
 |
Propiciar
el retorno a los reguardos de los indígenas
desplazados por la violencia.
|
|
| Culminar
con la formalización de la propiedad en los
terrenos baldíos, aptos para adelantar explotaciones
agropecuarias. |
 |
Adelantar
la adjudicación de UAF, priorizando
la gestión y dentro de un marco de desarrollo
sostenible |
 |
Recuperar
áreas baldías.
|
|
 |
Contribución
a la formación de catastros. |
 |
Fortalecimiento
de los ingresos municipales. |
 |
Reubicación
de colonos en las áreas recuperadas
|
|
| Adelantar
la titulación colectiva a las comunidades
afrocolombianas, en el marco de la ley 70
de1993 |
 |
Promover
la conformación de los consejos comunitarios. |
 |
Apoyar
los planes de capacitación de la comunidad |
 |
Adelantar
la titulación propiciando el desarrollo
de proyectos productivos sostenibles
|
|
 |
Reconocimiento
de los territorios tradicionales, brindando
oportunidades de mejoramiento de las
condiciones de vida al a población afrocolombiana. |
 |
Mayor
participación en los procesos de toma
de decisiones.
|
|
| Desarrollo
integral de zonas de reserva campesina |
 |
Definir
y concertar las regiones del país que
ameritan la constitución de zonas de
reserva campesina, para frenar la expansión
de la frontera agrícola o prevenir la
concentración de la propiedad. |
 |
Concertar
con los actores locales la delimitación
y constitución de las ZRC. |
 |
Apoyar
la formulación participativa en los
planes de desarrollo de las zonas. |
 |
Gestionar
los recursos requeridos para la financiación
de los planes de desarrollo. |
 |
Abordar
las acciones de titulación y recuperación
de tierras, extinción del derecho de
dominio privado, adquisición de tierras,
en estas zonas.
|
|
 |
Prevenir
el desalojo de campesinos hacia regiones
económica y ambientalmente insostenibles.
|
|
 |
Propiciar
zonas neutrales |
|
|
|
| Acordar
con los actores sociales en conflicto áreas
neutrales que permitan la permanencia de la
población campesina en los asentamientos de
reforma agraria |
 |
Con
base en el censo de población campesina
desplazada de las zonas de conflicto
y las causas del fenómeno, elaborar
propuesta de zonas neutrales |
 |
Negociar
con los actores en conflicto la determinación
de las zonas. |
 |
Asegurar
la participación de las agencias del
estado y del sector privado en el desarrollo
de los programas de reforma agraria. |
 |
Recuperar
tierras con vocación agropecuaria vinculadas
a los procesos de extinción del derecho
de dominio por narcotráfico. |
 |
Buscar
mecanismos jurídicos ágiles que permitan
compensar a los campesinos desplazados
de las tierras que han sido desalojados |
 |
Reubicar
campesinos cultivadores de productos
ilícitos.
|
|
 |
Lograr
estadios de convivencia pacífica que
permitan el desarrollo de proyectos
productivos de impacto regional y con
participación de la comunidad.
|
|
 |
Prevenir
la extensión de los conflictos sociales
a otras regiones del país. |
|
|
|
| Adelantar
programas de redistribución del ingreso y
acceso a servicios básicos, asegurando el
desarrollo productivo en las áreas reformadas
y con una amplia participación de la comunidad |
 |
Reactivar
la actividad económica en las áreas
reformadas. |
 |
Recuperar
las tierras inadecuadamente explotadas,
mediante la aplicación del mecanismo
de extinción del derecho de dominio
privado (Ley 160 de 1994). |
 |
Sumar
las ventajas competitivas de propietarios
de tierra y campesinos sin ella, para
lograr su explotación, en condiciones
de equidad, estableciendo proyectos
productivos debidamente articulados
a mercados. |
 |
Propiciar
alianzas estratégicas con el sector
privado y campesinos con tierra para
desarrollar proyectos agroindustriales. |
 |
Adelantar
el otorgamiento del subsidio para la
conformación de empresas básicas agropecuarias
por medio de la negociación voluntaria
de tierras e intervención directa, a
través de audiencias públicas y la veeduría
ciudadana. |
 |
Buscar
la orientación hacia los proyectos de
economía campesina, de los incentivos
rurales tales como el ICR, CIF, subsidio
para riego y adecuación de tierras,
generación de empleo, conformación de
cooperativas.
|
|
 |
Vincular
a los campesinos al desarrollo armónico
y sostenido de la región. |
 |
Mejoramiento
del nivel de vida de la comunidad, la
participación en las decisiones de su
desarrollo y una convivencia pacífica.
|
|
3.
DIMENSIONAMIENTO Y FINANCIACION DE LA REFORMA AGRARIA
La
problemática sobre la tenencia de la tierra se manifiesta
en la demanda de 495.600 familias que buscan el acceso
a la propiedad de cerca de 8.9 millones de hectáreas,
(sin considerar l demanda de los minifundistas) de
las cuales 3.6 millones deberán ser reformadas mediante
la redistribución de las mismas, proyectando en ellas
la incorporación de 1.0 millones de hectáreas como
producto de proceso de extinción de derecho de dominio
por enriquecimiento ilícito y sobre las restantes
5.3 millones de hectáreas se adelantará la formalización
de la propiedad, las cuales deberán incorporarse efectivamente
a la actividad económica. Para la atención de las
comunidades indígenas aún se requiere la adquisición
de 150.000 hectáreas y la titulación de 700.000 hectáreas
baldías. La situación anterior, deberá resolverse
en el plazo de 10 años fijados por la Ley 160/94.
De
acuerdo a la magnitud de la problemática en Reforma
Agraria y temporalidad que tiene la misma, se hace
necesario intensificar las acciones en este Programa,
más aún cuando el desarrollo del mismo contribuya
al proceso de paz en el área rural. En esta perspectiva
se proyecta para el cuatrienio dar solución a 143.000
familias demandantes de tierras, quienes accedieron
a la propiedad de 4.2 millones de hectáreas aproximadamente,
de las cuales el 19% (783.000 hectáreas) corresponden
a áreas reformadas, mediante una redistribución de
tierras, a través de la negociación entre beneficiario
y propietarios tal como se aprecia en el siguiente
cuadro:
|
PROYECTOS
DE INVERSION 1999-2002
|
|
|
|
|
|
Millones de
Pesos de 1999
|
|
PROYECTO
|
1999
|
2000
|
2001
|
2002
|
TOTAL
|
|
Negociación de tierras
|
22,696.7
|
253,432.5
|
253,432.5
|
253,432.5
|
782,994.2
|
|
Titulación de Baldíos
|
12,520.0
|
4,423.3
|
4,423.3
|
4,423.3
|
25,789.9
|
|
Saneamiento de Resguardos
Indígenas
|
2,700.0
|
3,096.0
|
3,096.0
|
3,108.0
|
12,000.0
|
|
Implantación EBA Nivel Nacional
|
15,870.0
|
58,980.5
|
58,980.5
|
58,980.5
|
192,811.5
|
|
Asesoría Téc. Y Jurídica
N. Nal.
|
2,630.0
|
2,059.9
|
2,059.9
|
2,059.9
|
8,809.7
|
|
Subsido a Cooperativas N.Nal
|
0.0
|
16,092.8
|
16,092.8
|
16,092.8
|
48,278.4
|
|
Implantación ZRC
|
0.0
|
3,420.0
|
4,275.0
|
4,275.0
|
11,970.0
|
|
Fomento y Cr. Agro. F. Garantías
|
0.0
|
2,667.0
|
2,667.0
|
2,666.0
|
8,000.0
|
|
Formalización Procesos Jurídicos
|
0.0
|
580.0
|
580.0
|
580.0
|
1,740.0
|
|
Asistencia Téc.Fortalec.
CMDR
|
700.0
|
0.0
|
0.0
|
0.0
|
700.0
|
|
Total Inversión (Millones$)
|
57,116.7
|
344,752.0
|
345,607.0
|
345,618.0
|
1,093,093.7
|
|
Cobertura Poblacional
|
33,642.0
|
36,480.0
|
36,480.0
|
36,372.0
|
142,974.0
|
|
cobertura Area
|
1,231,694.5
|
972,768.8
|
972,768.8
|
972,767.8
|
4,150,000.0
|
La
proyección propuesta por el INCORA, y que representa
el deber ser, ha sido ajustada de conformidad a las
directrices del Gobierno Nacional sobre restricción
del gasto público, así como la inversión definida
en el plan de Desarrollo "Cambio para Construir
la paz" al componente de Reforma Agraria, y que
asciende a $163.8 millones, recursos que solo permitirán
atender a 66.000 familias (46%) de lo planeado inicialmente,
esto puede verse en el siguiente cuadro:
|
|
|
|
Millones de
Pesos de 1999
|
|
AÑOS
|
VR. INVERSION
|
METAS FISICAS
|
|
FAMILIAS
|
HECTAREAS
|
|
1999
|
38,126.7
|
23,271.0
|
1,228,591.0
|
|
2000
|
33,063.2
|
13,269.0
|
704,044.0
|
|
2001
|
47,364.1
|
15,426.0
|
843,777.0
|
|
2002
|
45,232.6
|
14,162.0
|
787,927.0
|
|
TOTAL
|
163,786.6
|
66,128.0
|
3,564,339.0
|
|
INSTITUTO
COLOMBIANO DE LA REFORMA AGRARIA
|
|
Millones
de pesos de 1999
|
| |